La noche cae en picado prácticamente al mismo ritmo que su autoestima mengua de una manera justificada solamente a su manera subjetiva. Los tacones elevan un potencial caído con posibilidades objetivas de ascender.
Recuerdo que la última vez que suspiró, justo inmediatamente antes del final en el que la bocanada de aire se pierde para siempre, corrió hasta tapar su boca obligandole a tragarse el aire sin compasión alguna