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Mostrando entradas de octubre, 2011

Sal, espuma, aire y una taza vacía.

Aún tengo arena en los zapatos, aún oigo las olas a lo lejos, aún me quema el calor del sol la piel, pero dejé de sentir el roce de tus labios hace mucho... Fueron dos inviernos y un verano, no recuerdo las fechas exactamente. No hubo ni primaveras ni otoños. Todo fue pasión entre tu y yo. En ocasiones, como un paseo por la orilla del mar, en otras como una ola tragándome por la resaca. Vimos demasiadas puestas de sol, pero pocos amaneceres. Fui una ciega feliz escuchando tu voz mucho tiempo, y, aunque ahora esté sorda lo veo... ahora sé que así es imposible ser feliz. Ahora comprendo lo solos que estamos, lo solos que nuestro propio ego nos condena a estar... ¿Podremos algún dia llegar a ser capaces de dar lo que pedimos? ¿Aprenderemos alguna vez el porqué de tener dos oídos y una sola lengua? Dos ojos, dos manos, pero un solo corazón... Olaya Turbón.

Tristes muñecas de porcelana.

Buscando la imagen que describa las mil palabras que hoy siento, me he cruzado con los mil recuerdos que me dibujan… es un sentimiento triste la nostalgia… la felicidad de haber experimentado y vivido… y ya solo quedan breves retazos de aquello… la alegría, la tristeza, la grandeza, la nimiedad, la emoción, el tedio, la templanza, la inspiración, la calma… todo reducido a un sentimiento fugaz que se encuentra en la contemplación de un símbolo de lo que fue… nada queda, solo lo puesto… hemos cambiado, he cambiado… ¿a mejor? …   la soledad nos busca, nos aferramos a nuestra propia compañía, en ocasiones conseguimos acercarnos un poquito a alguien más… pero nunca del todo… nos obcecamos, nos gusta sentirnos perdidos… creemos conocer nuestro rumbo, nuestra forma de ser… pero en realidad no tenemos ni idea de cuáles son los hilos que nos mueven, como marionetas, nos creemos dueños de nuestras vidas, pero no lo somos. El destino no está escrito, no me refiero a eso, pero si lo estuviera ...