Tendre que confesarme si quiero que esto siga teniendo credibilidad. Admito que no puedo jugar a determinados roles, tarde o temprano mis respuestas acabaran siendo dubitativas, y mi coraza protectora, esa que me aisla y me aporta protección, se acabara fragmentando en un millón de trozos y me dejara una vez mas desprotegido de mis demonios, los que me persiguen y de los que huyo con pavor. Esos que me erizan el pelo de la nuca, me quitan la ironía y el sarcasmo y me convierten en el mas grande de los titeres, repleto de celos y con la sensación de un gigante rompeplatos. Mil motivos por los que mi apreciada integridad debe estar intacta, mil motivos por los que deseo justo lo contrario, librarme de todos estos malditos prejuicios y avanzar hacia delante. Se que me podeis acusar de raro es algo que no negare nunca, pero la falta de sentimiento si que duele y es inadmisible a estas alturas. Tarde o temprano mi inspiración se volvera a pavonear de mi, de mi desgracia. Pero esta vez n...