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Mostrando entradas de abril, 2011

Idiota

Tendre que confesarme si quiero que esto siga teniendo credibilidad. Admito que no puedo jugar a determinados roles, tarde o temprano mis respuestas acabaran siendo dubitativas, y mi coraza protectora, esa que me aisla y me aporta protección, se acabara fragmentando en un millón de trozos y me dejara una vez mas desprotegido de mis demonios, los que me persiguen y de los que huyo con pavor. Esos que me erizan el pelo de la nuca, me quitan la ironía y el sarcasmo y me convierten en el mas grande de los titeres, repleto de celos y con la sensación de un gigante rompeplatos. Mil motivos por los que mi apreciada integridad debe estar intacta, mil motivos por los que deseo justo lo contrario, librarme de todos estos malditos prejuicios y avanzar hacia delante. Se que me podeis acusar de raro es algo que no negare nunca, pero la falta de sentimiento si que duele y es inadmisible a estas alturas. Tarde o temprano mi inspiración se volvera a pavonear de mi, de mi desgracia. Pero esta vez n...

Laberintos.

Como una atracción magnética, más fuerte aún, como una atracción infinita hacia un placer que produce dolor… ¿o mas bien un dolor que produce placer?, el exotismo de un verano guardado en una botella de cristal y arena… Y es que la vida en sí es como una montaña rusa… con la diferencia de que nunca sabes en qué punto exacto puedes encontrarte, ni a cuanto estás del suelo, ni a qué velocidad puedes caerte… Y eso es lo que da más miedo… Y, en el amor, no hay un ángel y un demonio, alguien no es bueno o malo… simplemente, las cosas son de una forma u otra… debes escoger un camino… pero, para eso, tienes que conocer muy bien tu brújula… y saber dónde está tu norte y dónde la salida si te pierdes… Olaya Turbón. 

Recetas y recetados

“Diez minutos mas y acabo ya, por fin. Solo debe de quedar un paciente” • ¡Que pase el siguiente! “Fácil, su problema salta a la vista. Me llevara aún menos de lo que esperaba” • Tiene usted una importante avería en esa zona. ¿Qué le paso? • No es nada importante, doctor. Eso ya esta curado, yo venía a hacerle otra consulta. “Fue demasiado bonito” • Usted dirá. • Mire, tengo un serio problema de inspiración. Realmente no me siento motivado intrínsecamente para hacerlo. No entiendo por que, a la gente le gustaba lo que hacía y eso debía de bastar, pero ya olvide por que empecé y ahora mas que incapaz de recordar, no quiero hacerlo, me niego de hecho. “Otro pirado que intenta hacerme perder el tiempo con sus historias para no dormir. Le seguiremos la corriente” • Si, veo que es muy grave. • Ya me lo temía doctor. Creo que puedo encontrar mi propio remedio repitiendo actos anteriores. Pero no se si repetir actos anteriores conlleva repetir el pasado también. No aprenderemos la h...

Poner nuestros propios límites.

Demonios internos, ese es su nombre literario. Ese es el eufemismo. Sin embargo es un buen símil para denominar ese sentimiento de que otro ser controla nuestra conciencia. Cuando actuamos en contra de nuestra voluntad, cuando hacemos, decimos o pensamos cosas horribles, cosas que sólo nos hacen sufrir y que consideramos que no nos definen para nada... Y no obstante nos controlan... Sin poder evitarlo... Es una lucha continua en la que uno mismo es el soldado y la guerra. El ganador y el perdedor. Y pese a todo, esa oscuridad es fruto de nuestras vivencias, es una oscuridad que nos consume, que nos quita el aliento poco a poco... y que además, nos hace creer que no podemos con nuestra propia vida... Lo paradójico es que, cuando peor nos sentimos, cuando ya no tenemos nada que perder, nos damos cuenta. ¡No merece la pena seguir combatiendo con nosotros mismos!. Por eso, cuando te sientas así, como yo lo he hecho, enfréntate a ese demonio. Pregúntale qué es lo que pretende, negocia c...

Error e ilusión.

Justificare mis errores. Suelo hacer mis lecturas de conciencia, solamente para estar en paz conmigo mismo. Admitire que mis posibles repeticiones y mi habilidad para recaer en mis tentaciones son un tanto habituales, bueno eran. Ciertamente mis errores disminuyen gradualmente y se lo achaco a mi particular sistema de clasificación, que obviamente no describire concretamente, solo se resumen a una especie jerarquizada dolora. Eliminas los factores que lo provocan y voilá, no se tiene que cargar con una coraza de hierro a todas horas. Sea dicho de paso que incluye una similitud interpersonal, en la que se pueden predecir fácilmente lo que acontecera, a través de unos canones marcados y claro conocer multitud de personas, personajes, marionetas y los que parecen discipulos de Lucifer. Admito que es un sistema pésimo y que solo lo hago en estos momentos de recuento, a fin de cuentas mi ilusión no se mancilla por nada. En caso contrario mis dosis de locura serían un serio tabú, prohibi...

Érase una vez....

A veces, en la oscuridad y el silencio, siento una enorme necesidad de tomar mi medicina, cerrar los ojos y coger el tren a mi próximo viaje... ¿Mi billete? una dosis de locura, una dosis que equilibre esos sentimientos, anestesiándolos, administrando ese placebo que hace creer a mi alma que estoy donde ella quiere que esté, a pesar de encontrarme encerrada en un mundo de exigencias. En ocasiones, solo pido una cosa; sube la dosis... Por esto necesitamos una dosis de locura. Una que nos haga olvidar el pasado de una vez y que haga trizas las correlaciones de este con el hipotético futuro. Una dosis que borre las preocupaciones, que restaure la felicidad, que provoque un éxtasis absoluto de indiferencia y descontrol. Aunque siendo cabales (palabra tabú aqui) no se puede imaginar algo así, ya que la realidad es otra y las competiciones estan a la orden del día siendo estas dolorosas. El mundo es así, pero se puede cambiar, por eso vivo de estas dosis de locura.