Hoy, día X de octubre de 2014, a las X horas, recluido entre las cuatro paredes de un palacete firmo mi propio auto-perdón concedido única y exclusivamente para servidor, eximiendolo de infracciones legales ya sobrescritas y de otras que no lo eran, pero se creyó que si
Por la consiguiente se firma una serie de preceptos, palabra fetiche del mes.
Por la consiguiente se firma una serie de preceptos, palabra fetiche del mes.
Primero: no se cerrará dicha página pasando a ser estos preceptos mandamientos del lugar. Seguirá manteniendo las posibilidades de publicación abierta, un llamamiento a cualquier persona prodiga. Se elimina la auto-censura. Se proclama una época de palabras libres.
Segundo: se seguirá sonriendo sea cual sea el motivo.
Tercero: la felicidad del autor se valorará con un 50% del computo total de felicidad siendo prioritaria sobre el otro montante. Se eliminará el porcentaje en caso de necesidad extrema.
Cuarto: el otro 50% del total lo completan el resto de personas del entorno cercano al autor siendo ellas las que deciden por sus actos el porcentaje de colaboración a dicho montante.
Quinto: sólo se publicarán las formas de tomar los caminos. Los caminos que cada uno tome pasan a ser una decisión personal. Los obstáculos que se den pasan a ser retos susceptibles de publicación. Las críticas que aquí se representen serán puramente constructivas y desde un punto de vista completamente subjetivo a no ser que se especifique lo contrario.
Sexto: no se puede creer en ninguna religión mística si no se cree antes en las personas. No se puede vivir sin valores y, no se puede parar de mejorarlos objetivamente.
Séptimo: No se dirá que no a nada que se desee. Se aplicará un nuevo concepto de valentía desmelenada.
En caso de que haya sido anterior a la elaboración de dicho precepto se revisará el caso en cuestión aplicándose un porcentaje extra de valentía. Se habla claro, se expone la circunstancias. A las personas con locura se las tratará de manera especial. De una manera burda, se va a por ellas. Sin contemplaciones.
Se aplica el principio del todo por el todo.
Octavo: nunca se amparará en el pasado a no ser que sea puramente beneficioso. Se aplicarán todo tipo de teorías contemporáneas pero se respeta lo que ya es bueno de por sí. Se demuestra el potencial.
Noveno: no se hará ningún tipo de sátira como la de los diez mandamientos. Imperará el sarcasmo y la ironía si la situación lo merece.
Décimo: siempre, absolutamente siempre se creerá en los sueños propios y en los ajenos. Se cree en la fe de la autorrealización. Se soñará dos veces, ambas desde la parte derecha de la cama
¡Qué viva la locura, joder!
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