La decepción es una buena sensación
Realmente, lo es, en serio. Duele como el hierro ardiendo, tarda en cerrarse lustros, pero, ¿y cuándo cierra? ¿qué queda en algo que está cerrado, en la parte que se repara, en lo que arde y supura? aparece una sensación de purga, de realización. Y eso es felicidad, es estar bien, dar un paso hacia delante.
Claro; si aplicamos esto, la felicidad es una mierda después de un tiempo. Se desgasta, se marchita o se vuelve habitual: podríamos hablar de que la felicidad da altibajos y de que la decepción da "bajialtos". Ni una, ni otra. Son dos calles unidas dentro de una avenida mucho más grande y enredada ciudad.
Donde yo quiero ir es a lo siguiente: ¿qué hay que sentir cuando no se siente ninguna de las dos?
No me sirve decir "me siento vacío, no encuentro estímulo". Eso es una bazofia de respuesta, una incongruencia: si es rabia, por dentro ardes y si es angustia, en el interior, lloras.
Entonces queda la duda, la pregunta sin respuesta, y eso, que ha dicho que no dice nada. Ha abierto la boca, tal cual "no te voy a decir nada" y... ¿es absurdo, no?.
¿Por qué alguien habla para decir que no va a decir nada?
¿Cuál es la razón que hay para no respetar el silencio si dices que no vas a decir nada?
¿Alguien piensa tanto las palabras como yo?
¿Es la obsesión un punto de vista cercano a la perfección o es la lacra que destruye lo natural?
¿Se demuestra cariño diciendo, hablando, sobre nada o callando?
¿Cuál es el camino a escoger sin decisiones?
Y sobre todo
¿Por qué no hay decepción?
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