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Érase una vez....

A veces, en la oscuridad y el silencio, siento una enorme necesidad de tomar mi medicina, cerrar los ojos y coger el tren a mi próximo viaje... ¿Mi billete? una dosis de locura, una dosis que equilibre esos sentimientos, anestesiándolos, administrando ese placebo que hace creer a mi alma que estoy donde ella quiere que esté, a pesar de encontrarme encerrada en un mundo de exigencias. En ocasiones, solo pido una cosa; sube la dosis...

Por esto necesitamos una dosis de locura. Una que nos haga olvidar el pasado de una vez y que haga trizas las correlaciones de este con el hipotético futuro. Una dosis que borre las preocupaciones, que restaure la felicidad, que provoque un éxtasis absoluto de indiferencia y descontrol. Aunque siendo cabales (palabra tabú aqui) no se puede imaginar algo así, ya que la realidad es otra y las competiciones estan a la orden del día siendo estas dolorosas. El mundo es así, pero se puede cambiar, por eso vivo de estas dosis de locura.

Comentarios

  1. Una dosis de locura
    en un mundo sin cordura
    que gira y gira volviendo hacia atrás.
    Otra dosis de locura
    una idea tras la duda
    la historia termina y vuelve de nuevo a empezar.

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  2. Una dosis de locura que te haga menos vulnerable a las superficialidades del mundo, para que puedas, pese al miedo seguir ese camino que no han marcado para nosotros. Otra dosis de locura que te haga más feliz, con menos.
    Buen trabajo chicos.! Que geniales...

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  3. es perfecto y ademas me viene al pelo, te quiero olaya!


    Tu Tia.

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