Ir al contenido principal

Signo y sintomas (Nuevos)

Como sigue relacionado con los roles, creo que volver a retomar el simil del ajedrez acercara bastante las lineas. Expuestas ya los primeros pasos el tercero plantea un cambio radical, una novedad que realmente cambiara los pasos a seguir.

Despues de los rememorados pasos y de las actitudes acaecidas lo que se hace en estos casos es armar a las piezas. Las armas con malestar, nerviosismo, decepcion, excepticismo y una serie de adjetivos que no englosarian las listas de un hipotetico ideal. Todos colocados en sus casillas, dispuestos al ataque.
Pero esta "guerra" se debilita, las razones son simples. Miradas, sonrisas, expresiones, silencios, ruidos, risas, abrazos y decenas de detalles que no se explican con palabras, se ven, se sienten. Es facil saber que le vas quitando poco a poco las armas a todas tus piezas. Siguen en el tablero, firmes y expectantes a una orden que los mueva.
Pero sus movimientos tambien se complican con mas detalles. Esas cosas, esos escritos... ¡Son fuente de locura! Vital alegria que proporcionan, no se puede necesitar mas. Levantarse de la mesa, manos extendidas y movimiento rapido. Caen todas las piezas, una tras otra. Queds el rey encima de la mesa, todavia en pie, representa al orgullo. Lo justo para decirle:
"No te necesito a ti" Y sacarlo de un manotazo de la mesa. Una mirada a la otra punta del tablero, es una sonrisa, es mas que eso, estoy seguro, ni cabe duda.
A mis negras les acompañaran las blancas en el suelo. Ven aqui.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diario

Día 0 Supongo, que me he dejado dos kilos de coraje, manchados de humo y sal, encima del mantel, pegadito al cenicero y he estado algo ausente estos días. Por ahí podríamos justificar mis buenas maneras de limpiar la casa ya que, la sinceridad, deja un gotelé terrible por las paredes y, el mantel, parece que habla con el resto de utensilios de la casa, y, estos a la vez con la casa, rechinando maderas, haciendo notar su presencia en tan ardua confesión, impactada, como tú. ¡Y tú, que sobredosis de mí!. He vuelto a la etapa de autoconocimiento de golpe, delante de ti. Dentro de mí, apuñalando el manual de cordura; hay cosas que no contaba con dejar puestas en el mantel y, por eso, pasada una hora todavía no me he movido la silla, racaneando un cigarro detrás de otro, buscando algo de paz y reverberando mis palabras en mi cabeza. Fumar parece un alivio por la capacidad de reducir el estrés que tiene pero, en realidad, cada cigarro únicamente te prepara para el otro, justo el objetivo de ...

"Empatitis"

Ojalá existiera un diccionario con todas las palabras que me he inventado a lo largo de mi vida. Y ojalá alguien fuera con una grabadora todo el tiempo detrás de mi para que me hiciera cargo de todas las cosas que digo. Sobre todo las barbaridades, lo que digo sin pensar, así podría poner en orden de una vez toda la agenda de pensamientos,