Como sigue relacionado con los roles, creo que volver a retomar el simil del ajedrez acercara bastante las lineas. Expuestas ya los primeros pasos el tercero plantea un cambio radical, una novedad que realmente cambiara los pasos a seguir.
Despues de los rememorados pasos y de las actitudes acaecidas lo que se hace en estos casos es armar a las piezas. Las armas con malestar, nerviosismo, decepcion, excepticismo y una serie de adjetivos que no englosarian las listas de un hipotetico ideal. Todos colocados en sus casillas, dispuestos al ataque.
Pero esta "guerra" se debilita, las razones son simples. Miradas, sonrisas, expresiones, silencios, ruidos, risas, abrazos y decenas de detalles que no se explican con palabras, se ven, se sienten. Es facil saber que le vas quitando poco a poco las armas a todas tus piezas. Siguen en el tablero, firmes y expectantes a una orden que los mueva.
Pero sus movimientos tambien se complican con mas detalles. Esas cosas, esos escritos... ¡Son fuente de locura! Vital alegria que proporcionan, no se puede necesitar mas. Levantarse de la mesa, manos extendidas y movimiento rapido. Caen todas las piezas, una tras otra. Queds el rey encima de la mesa, todavia en pie, representa al orgullo. Lo justo para decirle:
"No te necesito a ti" Y sacarlo de un manotazo de la mesa. Una mirada a la otra punta del tablero, es una sonrisa, es mas que eso, estoy seguro, ni cabe duda.
A mis negras les acompañaran las blancas en el suelo. Ven aqui.
Despues de los rememorados pasos y de las actitudes acaecidas lo que se hace en estos casos es armar a las piezas. Las armas con malestar, nerviosismo, decepcion, excepticismo y una serie de adjetivos que no englosarian las listas de un hipotetico ideal. Todos colocados en sus casillas, dispuestos al ataque.
Pero esta "guerra" se debilita, las razones son simples. Miradas, sonrisas, expresiones, silencios, ruidos, risas, abrazos y decenas de detalles que no se explican con palabras, se ven, se sienten. Es facil saber que le vas quitando poco a poco las armas a todas tus piezas. Siguen en el tablero, firmes y expectantes a una orden que los mueva.
Pero sus movimientos tambien se complican con mas detalles. Esas cosas, esos escritos... ¡Son fuente de locura! Vital alegria que proporcionan, no se puede necesitar mas. Levantarse de la mesa, manos extendidas y movimiento rapido. Caen todas las piezas, una tras otra. Queds el rey encima de la mesa, todavia en pie, representa al orgullo. Lo justo para decirle:
"No te necesito a ti" Y sacarlo de un manotazo de la mesa. Una mirada a la otra punta del tablero, es una sonrisa, es mas que eso, estoy seguro, ni cabe duda.
A mis negras les acompañaran las blancas en el suelo. Ven aqui.
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