Ir al contenido principal

Carta abierta a la mudez mística

4 de la tarde de la fecha que marca al final. Cama, plataforma de vídeos y jarabe para la tos. Ayer tuve una idea. Lo de siempre: 4 cosas sueltas que tengo que enhebrar sobre la marcha y que dejé para hoy por una terrible jaqueca. Básicamente: estoy desarrollando tirria a mis musasMe encanta la palabra tirria (¡es tan sonora, tan directa!) pero no comparto la carga de irracionalidad que se le aporta. Creo que si se rompe la cortina idealizadora, al final, es inevitable no tenerle tirria a alguien. Y ese puede ser el problema en principio, pero no lo es.
El nuevo-viejo yo, de piel sensible y corazón caliente, últimamente dilapida sin placer, por oficio. La desidia me jode, las explicaciones cortas e imprecisas me enfurecen y el alcohol no es socio de nada que no estuviera antes en la mollera humana. ¿Qué pasa heroínas?
Y, si, claro que si. Estoy teniendo el valor de desafiar las cosas que no se corresponden. Intento no ser un cínico y cuesta, pero, ¿qué razón hay para que la gente no se esfuerce lo suficiente como para intentar no ser un maldito hipócrita? ¿qué puedes ver en los demás que no puedes ver en ti? ¿puedes ver algo en ti?. Te aburres, quién eres y a que vives son las preguntas que preceden al lector hasta que este sea consciente de que el tiempo de espera, a veces, acaba.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diario

Día 0 Supongo, que me he dejado dos kilos de coraje, manchados de humo y sal, encima del mantel, pegadito al cenicero y he estado algo ausente estos días. Por ahí podríamos justificar mis buenas maneras de limpiar la casa ya que, la sinceridad, deja un gotelé terrible por las paredes y, el mantel, parece que habla con el resto de utensilios de la casa, y, estos a la vez con la casa, rechinando maderas, haciendo notar su presencia en tan ardua confesión, impactada, como tú. ¡Y tú, que sobredosis de mí!. He vuelto a la etapa de autoconocimiento de golpe, delante de ti. Dentro de mí, apuñalando el manual de cordura; hay cosas que no contaba con dejar puestas en el mantel y, por eso, pasada una hora todavía no me he movido la silla, racaneando un cigarro detrás de otro, buscando algo de paz y reverberando mis palabras en mi cabeza. Fumar parece un alivio por la capacidad de reducir el estrés que tiene pero, en realidad, cada cigarro únicamente te prepara para el otro, justo el objetivo de ...

"Empatitis"

Ojalá existiera un diccionario con todas las palabras que me he inventado a lo largo de mi vida. Y ojalá alguien fuera con una grabadora todo el tiempo detrás de mi para que me hiciera cargo de todas las cosas que digo. Sobre todo las barbaridades, lo que digo sin pensar, así podría poner en orden de una vez toda la agenda de pensamientos,