Me apuesto todas las uñas de mis manos a que las personas pueden ser salvadas y, de hecho, quieren que así sea. No se preocupen, insisto en mi onicofagia constantemente. Así que,por supuesto, ya he perdido.
Que se le va a hacer cuando la filosofía viene concebida de esta manera. Es algo complicado darse cuenta de que en tu propia moneda lanzada al aire, salga cara o cruz en este determinado aspecto, el resultado es parecido. Si cierras los ojos, no existo. Peor cuando te fulminan.
Aún así, recuerden: se es como se es y es complicado cambiarse. Aún más cuando estas puntualizando donde no se quiere cambiar. Aún menos cuando no es necesario una modificación del área puntualizada. Ya saben gusto, gustas, gustamos (siendo estos tres primeros unos sucedaneos de amar con unas cuantas impurezas, pocas, nada de exceso), reciprocidad y odio; a escoger tres de ellas y no más.
Es así. No hay más. Tan fácil. Y tan distinto. Si cierras los ojos, claro, no ves, no existo y en el terreno de los sueños no puedo entrar, las aguas pantanosas me tragarían rápidamente si no llevo un permiso firmado. Y mientrás otros fulminan por la espalda, pues la espalda se les da y se llenan de oscuridad.
De tiñebles concretamente, hasta que algún cuelebre les coma vivos. Y otros miran la lluz de los ojos cerrados. Todo son ánxheles. Y también confusiones.
Que se le va a hacer cuando la filosofía viene concebida de esta manera. Es algo complicado darse cuenta de que en tu propia moneda lanzada al aire, salga cara o cruz en este determinado aspecto, el resultado es parecido. Si cierras los ojos, no existo. Peor cuando te fulminan.
Aún así, recuerden: se es como se es y es complicado cambiarse. Aún más cuando estas puntualizando donde no se quiere cambiar. Aún menos cuando no es necesario una modificación del área puntualizada. Ya saben gusto, gustas, gustamos (siendo estos tres primeros unos sucedaneos de amar con unas cuantas impurezas, pocas, nada de exceso), reciprocidad y odio; a escoger tres de ellas y no más.
Es así. No hay más. Tan fácil. Y tan distinto. Si cierras los ojos, claro, no ves, no existo y en el terreno de los sueños no puedo entrar, las aguas pantanosas me tragarían rápidamente si no llevo un permiso firmado. Y mientrás otros fulminan por la espalda, pues la espalda se les da y se llenan de oscuridad.
De tiñebles concretamente, hasta que algún cuelebre les coma vivos. Y otros miran la lluz de los ojos cerrados. Todo son ánxheles. Y también confusiones.
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