Ir al contenido principal

¿Ánxhele de lluz o de tiñebles?

Me apuesto todas las uñas de mis manos a que las personas pueden ser salvadas y, de hecho, quieren que así sea. No se preocupen, insisto en mi onicofagia constantemente. Así que,por supuesto, ya he perdido.
Que se le va a hacer cuando la filosofía viene concebida de esta manera. Es algo complicado darse cuenta de que en tu propia moneda lanzada al aire, salga cara o cruz en este determinado aspecto, el resultado es parecido. Si cierras los ojos, no existo. Peor cuando te fulminan.
Aún así, recuerden: se es como se es y es complicado cambiarse. Aún más cuando estas puntualizando donde no se quiere cambiar. Aún menos cuando no es necesario una modificación del área puntualizada. Ya saben gusto, gustas, gustamos (siendo estos tres primeros unos sucedaneos de amar con unas cuantas impurezas, pocas, nada de exceso), reciprocidad y odio; a escoger tres de ellas y no más.
Es así. No hay más. Tan fácil. Y tan distinto. Si cierras los ojos, claro, no ves, no existo y en el terreno de los sueños no puedo entrar, las aguas pantanosas me tragarían rápidamente si no llevo un permiso firmado. Y mientrás otros fulminan por la espalda, pues la espalda se les da y se llenan de oscuridad.
De tiñebles concretamente, hasta que algún cuelebre les coma vivos. Y otros miran la lluz de los ojos cerrados. Todo son ánxheles. Y también confusiones.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diario

Día 0 Supongo, que me he dejado dos kilos de coraje, manchados de humo y sal, encima del mantel, pegadito al cenicero y he estado algo ausente estos días. Por ahí podríamos justificar mis buenas maneras de limpiar la casa ya que, la sinceridad, deja un gotelé terrible por las paredes y, el mantel, parece que habla con el resto de utensilios de la casa, y, estos a la vez con la casa, rechinando maderas, haciendo notar su presencia en tan ardua confesión, impactada, como tú. ¡Y tú, que sobredosis de mí!. He vuelto a la etapa de autoconocimiento de golpe, delante de ti. Dentro de mí, apuñalando el manual de cordura; hay cosas que no contaba con dejar puestas en el mantel y, por eso, pasada una hora todavía no me he movido la silla, racaneando un cigarro detrás de otro, buscando algo de paz y reverberando mis palabras en mi cabeza. Fumar parece un alivio por la capacidad de reducir el estrés que tiene pero, en realidad, cada cigarro únicamente te prepara para el otro, justo el objetivo de ...

"Empatitis"

Ojalá existiera un diccionario con todas las palabras que me he inventado a lo largo de mi vida. Y ojalá alguien fuera con una grabadora todo el tiempo detrás de mi para que me hiciera cargo de todas las cosas que digo. Sobre todo las barbaridades, lo que digo sin pensar, así podría poner en orden de una vez toda la agenda de pensamientos,