Ir al contenido principal

Y algo más

Y ya empieza a ser una realidad tangible que no se puede catalogar a todas las personas por igual. Pongamos un ejemplo. Uno del estilo propio

Andar con el invisible antifaz puesto por la calle, camuflandose con la gente y cantando a la viva voz del silencio. Mientras tanto veo una distancia de un metro, luego pasa a dos y esta pasa a tres. Y asi me das toda la cancha que quiera para colgarme de los arboles señalando con el dedo al horizonte.
Y cuando menos lo espero de antifaz pase a traje. Me colgue de una farola y ya hace frio de tarde. Son las cosas que pasan mientras a lo lejos muestras verguenza. No te creo conocer. No lo creo. Pasan a ser cuatro, de estos a cinco y seguimos a seis.
Yo funciono contra la pared y presionado por la espada. Es una apuesta que o sale bien o va a mal. No hay cartas. Esto no es un juego, pero hay que jugarsela. Grita lo que expresas o traga lo que calles (cuidado con la úlcera de después).
Atrete a jugar. Quítame el antifaz y mira lo que hay debajo. Antes preguntate dos cosas: mira si tienes miedo de creer saber quien soy.
Cerciorate de que te conoces y, que no tienes miedo de como eres (Siete, ocho, nueve... ¿diez?)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diario

Día 0 Supongo, que me he dejado dos kilos de coraje, manchados de humo y sal, encima del mantel, pegadito al cenicero y he estado algo ausente estos días. Por ahí podríamos justificar mis buenas maneras de limpiar la casa ya que, la sinceridad, deja un gotelé terrible por las paredes y, el mantel, parece que habla con el resto de utensilios de la casa, y, estos a la vez con la casa, rechinando maderas, haciendo notar su presencia en tan ardua confesión, impactada, como tú. ¡Y tú, que sobredosis de mí!. He vuelto a la etapa de autoconocimiento de golpe, delante de ti. Dentro de mí, apuñalando el manual de cordura; hay cosas que no contaba con dejar puestas en el mantel y, por eso, pasada una hora todavía no me he movido la silla, racaneando un cigarro detrás de otro, buscando algo de paz y reverberando mis palabras en mi cabeza. Fumar parece un alivio por la capacidad de reducir el estrés que tiene pero, en realidad, cada cigarro únicamente te prepara para el otro, justo el objetivo de ...

"Empatitis"

Ojalá existiera un diccionario con todas las palabras que me he inventado a lo largo de mi vida. Y ojalá alguien fuera con una grabadora todo el tiempo detrás de mi para que me hiciera cargo de todas las cosas que digo. Sobre todo las barbaridades, lo que digo sin pensar, así podría poner en orden de una vez toda la agenda de pensamientos,