Asi que definitivamente las personas no responden a un orden de clasificación. Tengo un ejemplo
Mirale a el, a un par de metros apenas. Y parece que esta a mil, no se que decir apenas. Esta horrible con ese antifaz puesto. En el fondo se lo que simboliza. Creo conocerlo tal y como es.
Y ahora se aleja o me alejo yo. Cada vez más alto, se cuelga de una farola, no da explicaciones de por que lo hace. Sigue con su traje de defensor de las causas perdidas y por perder.
Lo confieso, quiero presionarte contra la pared, no dejarte escapar. Te preguntare mil cosas sobre ti y te dejare falto de oxígeno, siendo tan egoista que pedire aún más de ti. Y después lo dare yo todo. Y antes también lo hare. Pero ahora ya estas a varias zancadas. También entre medias lo hare.
No lo se. Corroe el nerviosismo de manera absurda. Son celos. Dejalos a todos, salvame a mi. Quitate el traje, juegatela una vez más. Otra vez.
No cuentes hasta diez. No pienses
Comentarios
Publicar un comentario