Siempre me gusto la palabra del título, ademas su relación con nuestra dosis es totalmente compatible, lo cual es fantástico, sin lugar a duda.
Realmente no se puede saber lo que es con exactitud. Los filósofos, psicologos e incluso propietarios de una tasca y personas normales discutieron, lo hacen y continuaran con ello. Absurdo a fin de cuentas, cuando se encuentren con un niño pequeño y, este triunfante, destelleando unas chispas inexistentes por los ojos, explique que para el la felicidad es el balón de futbol, con el que juega con los amigos, que tiene multitud de partidos en su haber, desgastado y a punto de romper. ¡Maldita sea! ¿Por que no se puede ser asi? Si le preguntamos al niño si quiere una pelota nueva, una con colores chillones, y que es con la que juega, un chulo prepotente con gomina. El niño obviamente dira que no, que no es lo mismo.
¿Para que quiero millones? No se pueden comparar con la sonrisa de una recien nacida, que te mira, curiosa e inquieta. Se que mis estudios lo niegan, pero parece que reconoce la voz. ¡Que inteligente es! lo unico que se me ocurre. ¡No sabe ni andar y ya hace esto! Ya llena de felicidad instantanea, como si la suministraran en un supermercado. Duerme, siquiera ni llora, no puedo evitar sonreir si ella esta en calma, quedarme mirando minutos, horas...
Pero aun puede ser mejor si hay un bebe que no lo es. Que también me reporta felicidad, aunque me la tengo que ganar y me la suministra como la locura: a grandes dosis, si la pido lento y suave, y aun a mayores cantidades si lo hago rápido. Mientras, sonrie y puedo contar todos sus dientes, o pararme en sus ojos y ver si hay algun destello nuevo, si sigue todo igual.
Los zapatos nuevos del pequeño niño hace que este ande feliz, con todo lo anterior que ya tenía, cuestiona a los grandes preguntando a gritos:
"¿Acaso crees que falta algo? ¿No es esto felicidad pura?"
Fran Barrio
Realmente no se puede saber lo que es con exactitud. Los filósofos, psicologos e incluso propietarios de una tasca y personas normales discutieron, lo hacen y continuaran con ello. Absurdo a fin de cuentas, cuando se encuentren con un niño pequeño y, este triunfante, destelleando unas chispas inexistentes por los ojos, explique que para el la felicidad es el balón de futbol, con el que juega con los amigos, que tiene multitud de partidos en su haber, desgastado y a punto de romper. ¡Maldita sea! ¿Por que no se puede ser asi? Si le preguntamos al niño si quiere una pelota nueva, una con colores chillones, y que es con la que juega, un chulo prepotente con gomina. El niño obviamente dira que no, que no es lo mismo.
¿Para que quiero millones? No se pueden comparar con la sonrisa de una recien nacida, que te mira, curiosa e inquieta. Se que mis estudios lo niegan, pero parece que reconoce la voz. ¡Que inteligente es! lo unico que se me ocurre. ¡No sabe ni andar y ya hace esto! Ya llena de felicidad instantanea, como si la suministraran en un supermercado. Duerme, siquiera ni llora, no puedo evitar sonreir si ella esta en calma, quedarme mirando minutos, horas...
Pero aun puede ser mejor si hay un bebe que no lo es. Que también me reporta felicidad, aunque me la tengo que ganar y me la suministra como la locura: a grandes dosis, si la pido lento y suave, y aun a mayores cantidades si lo hago rápido. Mientras, sonrie y puedo contar todos sus dientes, o pararme en sus ojos y ver si hay algun destello nuevo, si sigue todo igual.
Los zapatos nuevos del pequeño niño hace que este ande feliz, con todo lo anterior que ya tenía, cuestiona a los grandes preguntando a gritos:
"¿Acaso crees que falta algo? ¿No es esto felicidad pura?"
Fran Barrio
Comentarios
Publicar un comentario