Ir al contenido principal

Verde, negro y marrón.

La fortaleza de los hombres que visten de camuflaje es tan grande como su inocencia… No temen, luchan. No lloran, ríen. No sueñan, viven… encerrados en su realidad, como pocos podríamos vivir… para ellos, las armas son como los básicos de armario, y la munición, sus accesorios… saben lo que es el valor mejor que nadie, tienen la templanza de los dioses… la inocencia del niño que juega sin pensar en consecuencias, lo que les lleva a vivir con humildad y sin avaricia… poco más se puede decir de quienes dan la cara por nosotros, cuando los gobernantes tiran la piedra para esconder la mano… como se suele decir, son carne de cañón dispuesta a perder la vida si es necesario… y hacerlo por nosotros, por los demás, mientras nuestras triviales preocupaciones nos hacen perder el tiempo. Ellos lo dicen todo con su trabajo, con su forma de vivir… son más sabios de lo que pensamos o podríamos pensar… son más bohemios de lo que nosotros seremos jamás con nuestra exquisita música indie… ellos verdaderamente saben el valor que tiene la vida… Cuando por las noches, en la oscuridad, en el silencio… se abrazan a sus recuerdos y a su voluntad de vivir, los comparten con una botella de ron... y con suerte, puede que alguno, lo comparta conmigo.
Olaya Turbón.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diario

Día 0 Supongo, que me he dejado dos kilos de coraje, manchados de humo y sal, encima del mantel, pegadito al cenicero y he estado algo ausente estos días. Por ahí podríamos justificar mis buenas maneras de limpiar la casa ya que, la sinceridad, deja un gotelé terrible por las paredes y, el mantel, parece que habla con el resto de utensilios de la casa, y, estos a la vez con la casa, rechinando maderas, haciendo notar su presencia en tan ardua confesión, impactada, como tú. ¡Y tú, que sobredosis de mí!. He vuelto a la etapa de autoconocimiento de golpe, delante de ti. Dentro de mí, apuñalando el manual de cordura; hay cosas que no contaba con dejar puestas en el mantel y, por eso, pasada una hora todavía no me he movido la silla, racaneando un cigarro detrás de otro, buscando algo de paz y reverberando mis palabras en mi cabeza. Fumar parece un alivio por la capacidad de reducir el estrés que tiene pero, en realidad, cada cigarro únicamente te prepara para el otro, justo el objetivo de ...

"Empatitis"

Ojalá existiera un diccionario con todas las palabras que me he inventado a lo largo de mi vida. Y ojalá alguien fuera con una grabadora todo el tiempo detrás de mi para que me hiciera cargo de todas las cosas que digo. Sobre todo las barbaridades, lo que digo sin pensar, así podría poner en orden de una vez toda la agenda de pensamientos,