Vivimos en las tres perspectivas del tiempo, conocidas por todos, famosas universalmente: Pasado, presente y futuro.
De ellas realmente expertos como tal solo somos de una, el pasado. Temido, anheldado, deseado... Todo el mundo lo conoce a rajatabla, el propio, e incluso los del resto. Se sabe que de el se aprende, que tiene repercusion en las otras dos dimensiones y que mas de una vez, esta aparcado ahi, recordandote que aparece cuando menos te lo esperas a hacerte una visita, y, mas vale que le prepares un buen té con leche, porque tiene mucho de que hablar.
El presente es un tanto efímero (Salvo esplendidos momentos fugaces, detalles que se ven todos los días y perduran más tiempo activos hasta que piden un té con leche y hablan maravillas y cosas que hacen sonreir) y explicitamente es un puente continuo relativamente fugaz.
En cuanto al futuro, es un misterio más o menos tétrico, intrigante y cimentado en las dos dimensiones anteriores, en parte, siempre hay posibilidad de evolución ¿Cierto? Este no es gorrón: Nada de tés ni cosas por el estilo, solo palabras para no confundirlo para marcarle el rumbo.
Si es tan sencillo definirlas ¿Porque no vivimos en el presente, ansiamos el pasado o esperamos el futuro? ¿Porque ese agobio, esa desesperación, esos sollozos? Falta valor en este mundo. Valor para afrontar las cosas, para mirar a la cara, para decir que si, que se puede, que mientras haya sol mañana hay esperanza para gritar un te quiero a los sordos oidos de la muchedumbre de ideas que pasa por encima de la propia persona y que la atropellan sin sentido alguno.
Me queda otra palabra para algo grande: Armonia. Encajar las tres dimensiones en una, que convivan siempre. Total una mesita de té para tres no es gran cosa en forma de pago ¿No?
De ellas realmente expertos como tal solo somos de una, el pasado. Temido, anheldado, deseado... Todo el mundo lo conoce a rajatabla, el propio, e incluso los del resto. Se sabe que de el se aprende, que tiene repercusion en las otras dos dimensiones y que mas de una vez, esta aparcado ahi, recordandote que aparece cuando menos te lo esperas a hacerte una visita, y, mas vale que le prepares un buen té con leche, porque tiene mucho de que hablar.
El presente es un tanto efímero (Salvo esplendidos momentos fugaces, detalles que se ven todos los días y perduran más tiempo activos hasta que piden un té con leche y hablan maravillas y cosas que hacen sonreir) y explicitamente es un puente continuo relativamente fugaz.
En cuanto al futuro, es un misterio más o menos tétrico, intrigante y cimentado en las dos dimensiones anteriores, en parte, siempre hay posibilidad de evolución ¿Cierto? Este no es gorrón: Nada de tés ni cosas por el estilo, solo palabras para no confundirlo para marcarle el rumbo.
Si es tan sencillo definirlas ¿Porque no vivimos en el presente, ansiamos el pasado o esperamos el futuro? ¿Porque ese agobio, esa desesperación, esos sollozos? Falta valor en este mundo. Valor para afrontar las cosas, para mirar a la cara, para decir que si, que se puede, que mientras haya sol mañana hay esperanza para gritar un te quiero a los sordos oidos de la muchedumbre de ideas que pasa por encima de la propia persona y que la atropellan sin sentido alguno.
Me queda otra palabra para algo grande: Armonia. Encajar las tres dimensiones en una, que convivan siempre. Total una mesita de té para tres no es gran cosa en forma de pago ¿No?
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