Ir al contenido principal

Gritar bajo el agua.

Vacío... ¿y en mi mente? solo silencio y oscuridad.
Caos... todo gira a mi alrededor, a un ritmo que da vértigo...
Mi mundo se derrumba ante mis ojos y quiero recuperar el control pero mis manos, mi cuerpo... estoy paralizada. Necesito que todo pare, un segundo, para coger aire, respirar hondo, y si aún es posible, seguir...
Mientras tanto sólo me acompaña una vocecita en mi interior, gritándome, pidiéndome que me mueva y yo, quieta, asustada, solo deseo cerrar los ojos, desaparecer...
Olaya Turbón.

Comentarios

  1. Me viene al pelo... eres fantastica, tu tia que te quiere con locura!

    ResponderEliminar
  2. No se mucho de casi nada...y he sentido alguna vez el mismo vacío, silencio y oscuridad cegadora. El caos se ocupó de hacer con todo ello una amalgama.
    Mi mundo se ha derrumbado tantas veces que apenas puedo volver a juntar sus menudos pedazos pero, algo he aprendido en todos éstos años: Sólo es cuestión de tiempo volver a respirar profundamente, a sonreir como nunca, a disfrutar cada segundo de esta preciosa lucha que es la vida. Si te fijas un poco, merece tanto la pena...
    No dejes de escuchar esa voz, no estas sola.
    Un beso cantado.

    ResponderEliminar
  3. Eso se llama indefensión aprendida ;)
    me encanta tu blog, me encantas tu =)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Diario

Día 0 Supongo, que me he dejado dos kilos de coraje, manchados de humo y sal, encima del mantel, pegadito al cenicero y he estado algo ausente estos días. Por ahí podríamos justificar mis buenas maneras de limpiar la casa ya que, la sinceridad, deja un gotelé terrible por las paredes y, el mantel, parece que habla con el resto de utensilios de la casa, y, estos a la vez con la casa, rechinando maderas, haciendo notar su presencia en tan ardua confesión, impactada, como tú. ¡Y tú, que sobredosis de mí!. He vuelto a la etapa de autoconocimiento de golpe, delante de ti. Dentro de mí, apuñalando el manual de cordura; hay cosas que no contaba con dejar puestas en el mantel y, por eso, pasada una hora todavía no me he movido la silla, racaneando un cigarro detrás de otro, buscando algo de paz y reverberando mis palabras en mi cabeza. Fumar parece un alivio por la capacidad de reducir el estrés que tiene pero, en realidad, cada cigarro únicamente te prepara para el otro, justo el objetivo de ...

"Empatitis"

Ojalá existiera un diccionario con todas las palabras que me he inventado a lo largo de mi vida. Y ojalá alguien fuera con una grabadora todo el tiempo detrás de mi para que me hiciera cargo de todas las cosas que digo. Sobre todo las barbaridades, lo que digo sin pensar, así podría poner en orden de una vez toda la agenda de pensamientos,