¿Os habéis parado a mirar alguna vez el lenguaje de las personas en la calle?
Los niños juegan por la calle. Siempre corren y ríen, esta vez con un balón entre los pies sin preocuparse y se les escapa cada dos por tres hasta mil veces, tantas como gracias suelen decir. Todavía quedan niños de esos que son inocentes y que solo se dedican a vivir libremente. Mientras tanto los ancianos se sienten incordiados por ellos, pero en el fondo disfrutan mirando lo que hacen, como viven. Padres deportistas jugando con ellos, todo como la vida, un juego.
A su vez dos adolescentes están tirados en en el suelo negro de suciedad. Pero da igual, da absolutamente igual por una sencilla razón: están juntos y no importa nada más. Descansa ella en sus piernas y al revés cuando se cela. Se les escapa una risa y el mundo va a la mitad de velocidad de lo normal.
Y al mismo tiempo Moody´s destroza nuestra economía, la prima de riesgo se dispara, el Ibex pierde puntos, la Sanidad propone recortes de infarto, donamos más dinero de ese que no tenemos a los bancos, las tasas universitarias suben, la gente se manifiesta por su trabajo, hay más personas en exclusión social y los políticos pasan a ser demonios en un mundo de personas.
Dinero que mueve el mundo. Poderoso caballero como diria Quevedo.
En ese momento el niño marca gol, la niña esta más alta en el columpio, más cerca de la una y viceversa. Los padres se sienten orgullosos y los ancianos dejan de ver el partido, hablan de todo un poco y de un poco, todo. Los jovenes se besan por fin, después de tanto juego y el mundo se para por un segundo. Eso es mucho hoy en día.
A su vez otra persona, probablemente de noche, mal visto por las fuerzas del desorden, pinta algo de arte callejero. Y merece la pena decirle a esta buena persona que efectivamente.
Tiene razón
Los niños juegan por la calle. Siempre corren y ríen, esta vez con un balón entre los pies sin preocuparse y se les escapa cada dos por tres hasta mil veces, tantas como gracias suelen decir. Todavía quedan niños de esos que son inocentes y que solo se dedican a vivir libremente. Mientras tanto los ancianos se sienten incordiados por ellos, pero en el fondo disfrutan mirando lo que hacen, como viven. Padres deportistas jugando con ellos, todo como la vida, un juego.
A su vez dos adolescentes están tirados en en el suelo negro de suciedad. Pero da igual, da absolutamente igual por una sencilla razón: están juntos y no importa nada más. Descansa ella en sus piernas y al revés cuando se cela. Se les escapa una risa y el mundo va a la mitad de velocidad de lo normal.
Y al mismo tiempo Moody´s destroza nuestra economía, la prima de riesgo se dispara, el Ibex pierde puntos, la Sanidad propone recortes de infarto, donamos más dinero de ese que no tenemos a los bancos, las tasas universitarias suben, la gente se manifiesta por su trabajo, hay más personas en exclusión social y los políticos pasan a ser demonios en un mundo de personas.
Dinero que mueve el mundo. Poderoso caballero como diria Quevedo.
En ese momento el niño marca gol, la niña esta más alta en el columpio, más cerca de la una y viceversa. Los padres se sienten orgullosos y los ancianos dejan de ver el partido, hablan de todo un poco y de un poco, todo. Los jovenes se besan por fin, después de tanto juego y el mundo se para por un segundo. Eso es mucho hoy en día.
A su vez otra persona, probablemente de noche, mal visto por las fuerzas del desorden, pinta algo de arte callejero. Y merece la pena decirle a esta buena persona que efectivamente.
Tiene razón

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