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Los días de luto (2ª parte)

Al final volvio a su hogar y no le dio mayor importancia. Hasta después de una semana
Nada cuadraba en su cabeza después de aquella taza de té, hecho con su receta y cuidadosamente elaborado a cada matiz. "Uno de sus absurdos vicios que al menos no era el peor y tenia buen sabor" era lo que siempre decia mientras lo tomaba.
La clave en cuestión del té era oler la armonia de sabores, cuando estaba realmente caliente, Llovia en la calle y era el momento perfecto para hacerlo. Nada más acabar, al mirar por la ventana. Vio a una persona mirandola fijamente.
Era él, lo sabia, estaba segura. Su gesto, su postura. Y de repente empezó a andar, lentamente alejandose. Ella corrio detrás de él, bajaba los escalones a toda velocidad hasta que al fin salio al exterior. Recorrió toda la calle, pero no lo encontro.
Entonces tuvo una idea, descabellada: volver al cementerio. Mientras la lluvia calaba su cuerpo de arriba a abajo acabo llegando. Abrió la verja y entró. Fue corriendo hasta su lápida para encontrarse que esta estaba sin su capa de tierra encima. No lo dudo dos veces. De para en par desentraño el secreto de la tumba.

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